Esperanza

La mayor esperanza

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Despunta en el horizonte el fin de toda la maldad, el sufrimiento y la muerte.

El descanso que verdaderamente se disfruta es el que nos prepara para buscar nuevas realizaciones. Es el que está cargado de esperanza. ¿De qué serviría descansar indefinidamente sin ninguna ilusión, sin ninguna perspectiva futura que nos motive?

Justamente eso es lo que hace tan significativo el reposo del día sábado. No es una pausa vacía o inerte, sino un descanso que restaura física y espiritualmente, y fortalece para encarar los desafíos de la vida cotidiana con renovada fe en Dios.

Más aún, el descanso sabático prepara para gozar de la felicidad plena que el regreso de Cristo traerá a esta tierra. Al hacer un alto en nuestras ocupaciones cotidianas, el sábado nos brinda la oportunidad de pasar más tiempo con Jesús, preparándonos así para el día en que él vendrá a buscarnos, y podamos estar siempre con él. El descanso del sábado nos recuerda que Jesús vendrá por segunda vez a esta tierra. Al reposar en sábado, disfrutamos un anticipo de la paz y la alegría que habrá cuando el Salvador ponga fin a toda la maldad, el sufrimiento y la muerte que reinan en este mundo.

El Señor Jesucristo ha prometido que vendrá para llevar al cielo a todos los que creen en él. Poco antes de morir, aseguró a sus discípulos: “Voy a prepararles un lugar. Y si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté” (S. Juan 14:2, 3). Indudablemente, es atractivo pensar en ir a disfrutar del lugar que Cristo fue a preparar en el cielo. Pero, lo más significativo no serán las mansiones de oro, sino estar junto al Redentor que nos amó tanto que murió por nosotros. “Lo verán cara a cara”, asegura el apóstol San Juan (Apocalipsis 22:4).

Esta promesa fue reiterada por los dos ángeles que consolaron a los apóstoles mientras Cristo ascendía al cielo. Les dijeron: “Este mismo Jesús, que ha sido llevado de entre ustedes al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse” (Hechos 1:11).

El regreso de Cristo será un acontecimiento imponente. El Salvador vendrá “sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria” (S. Mateo 24:30), acompañado por todos los ángeles del cielo. “Todos lo verán con sus propios ojos” (Apocalipsis 1:7). El apóstol San Pablo explica que “el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre” (1 Tesalonicenses 4:16, 17).

Falta muy poco tiempo para la segunda venida de Jesús. El cumplimiento de las señales que él mismo predijo permite afirmar que “el tiempo está cerca, a las puertas” (S. Mateo 24:33). “Dentro de muy poco tiempo, el que ha de venir vendrá, y no tardará” (Hebreos 10:37). En el último capítulo de la Biblia, Cristo mismo afirma: “¡Miren que vengo pronto!” (Apocalipsis 22:12).

El Señor “quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad” (1 Timoteo 2:4). Para que eso ocurra, es necesario aceptar a Cristo como Salvador personal y entregarle la vida a él. Entonces, su paz y la esperanza de su pronto regreso llenarán el corazón. “Todo el que tiene esta esperanza en Cristo, se purifica a sí mismo, así como él es puro” (1 S. Juan 3:3).

Si Cristo no vino todavía, aclara el apóstol San Pedro, es solamente porque “tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan. Pero el día del Señor vendrá” (2 S. Pedro 3:9, 10). Ya que esto ocurrirá, “¿no deberían vivir ustedes como Dios manda, siguiendo una conducta intachable y esperando ansiosamente la venida del día de Dios?” (2 S. Pedro 3:11, 12).

Hoy, mientras todavía hay oportunidad, Cristo extiende la invitación: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso” (S. Mateo 11:28).–Carlos A. Steger.

Comentarios

  • irving garcia

    22 de April de 2010

    Así le entregare mi vida por el q la entrgo por todos nosotros sin arrepentirse, Dios existe y nos ama

  • Urzula

    15 de May de 2010

    Gracias por tener este artículo para compartir, yo no pude salir, por estar con gripe, pense que hoy iba a poder ayudar a mis hermanos, para entregar un Mensaje de Esperanza en mi ciudad, gracias a Dios pude compartir con todos mis amigos de diferentes partes del mundo, por Internet, y pronto lo haremos juntos con Jesús cuando venga a buscarnos, mi esperanza es que mis amigos que aún no se entregan a Dios, lo hagan pronto, así seguir por siempre nuestra amistad y hermandad en CRISTO JESÚS, AMÉN.

  • flavia coda mabel galindo

    15 de May de 2010

    quiero saber quien les dijo eso

  • manuel acosta aldana

    15 de June de 2010

    Okey, excelente.

  • Edgar Arroyo

    18 de June de 2010

    Hola,esa es mi más grande esperanza cuando ya no habrá mas sufrimiento, mas dolor, me llena de esperanza que Cristo vendra a llevarnos a su patria celestial y podemos vivir con Él para siempre y ya han pagado nuestro pasaje a Vida Eterna con Jesús, Él mismo lo pago con su sangre, solo falta que aceptemos su sacrificio y nos entreguemos a El cada dia con oración, estudio de su palabra y predicacion de su palabra. Yo quiero ir con Jesus cuando el vuelva por eso estoy trabajando para que pueda ir con ÉL.

  • lito huayllahua marin

    3 de July de 2010

    LITO ESPERO QUE TE GUSTE ESTE HERMOSO MENSAJE
    DE TU AMIGO.JORGE TUISIMA MARIN,LEALO POR FAVOR
    DIOS TE BENDIGA.

  • johnatan medellin

    12 de August de 2010

    AMIGOS DESEO DE CORAZON TENER EL PRIVILEGIO DE LLEGAR AL REINO DE DIOS, PERO LA VERDAD NO ES FACIL NECESITO QUE OREN POR MI Y LOS MIOS, YA QUE HAY QUE SER SINCEROS Y REALISTAS, NO ES UN CAMINO FACIL, PERO AL FINAL TIENE UNA GRAN SATISFACCIÓN. POR FAVOR ES MI MAYOR SUEÑO APRENDER MUCHO MAS DE MI SEÑOR JESUS, DEL PADRE Y DEL ESPIRITU SANTO. AYUDENME CON ORACIONES Y CITAS. POR FAVOR LES ESCRIBE UN CRISTIANO CON HAMBRE, PERO CON HAMBRE DE DIOS! GRACIAS, Y QUE DIOS LOS BENDIGA¡¡¡

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